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El rincón de la SecretariaPrevenir enfermedades antes de contraerlasSabemos que necesitamos una reforma de salud para garantizar la atención asequible y de alta calidad que los estadounidenses necesitan y se merecen. Bajo el statu quo, muchos estadounidenses no pueden costear los cuidados de salud que necesitan cuando se enferman. Pero la reforma de salud debe hacer más que sólo brindar asistencia médica a los enfermos. La verdadera reforma de salud también debe mejorar la salud de nuestro país invirtiendo en la prevención crítica y en las iniciativas para el bienestar que ayuden a mantener a los estadounidenses sanos y lejos del hospital en primer lugar. Actualmente, los estadounidenses gastan en asistencia médica más que cualquier otro país en el mundo, y aún así no vivimos más tiempo. Los científicos afirman que esta generación de niños estadounidenses quizás no viva tanto tiempo como sus padres. Si no hacemos nada, muchos de ellos desarrollarán alguna enfermedad crónica que podría haberse prevenido si creáramos los incentivos para fomentar el bienestar en vez de centrarnos únicamente en el tratamiento. Cuando ayudamos a los estadounidenses a dejar de fumar, a prevenir la obesidad y les damos las herramientas y la información que necesitan para vivir una vida más saludable, nos beneficiamos todos. Las enfermedades crónicas son las principales causas de muerte e incapacidad en los Estados Unidos y son un increíble gasto continuo para nuestro sistema de asistencia médica. El 85 por ciento del dinero gastado en asistencia médica se destina a personas con al menos una condición crónica. Algunas de estas enfermedades incluyen la diabetes, las enfermedades cardíacas y la obesidad (problemas que sabemos se pueden prevenir). El pueblo estadounidense recuerda el viejo dicho que dice que una onza de prevención vale verdaderamente una libra de curación. Ésta es sólo una de las razones por las que ayudar a prevenir enfermedades también tiene un ferviente apoyo del público. Una encuesta publicada esta semana por la Robert Wood Johnson Foundation reveló que los estadounidenses, de manera abrumadora, consideran la prevención como una de las prioridades de la reforma de salud. Prevenir enfermedades es un componente esencial de la reforma de salud. Sabemos que no es suficiente brindar cobertura y seguir haciendo siempre lo mismo. La reforma del sistema puede ayudar a evitar enfermedades antes de que se desarrollen. Puede hacer que nuestros hogares, nuestras comunidades y nuestras familias sean más saludables, más seguros y más fuertes. Es momento de hacer que la prevención de enfermedades sea el fundamento de nuestro sistema de asistencia médica.
Estimado amigo:La semana pasada fue la Semana Nacional de las Pequeñas Empresas y quisiera contarles sobre la mayor preocupación de los estadounidenses que dirigen y trabajan en este sector: los servicios de salud. Las pequeñas empresas dan empleo a millones de estadounidenses y son el motor del crecimiento laboral. Pero como lo describe un nuevo estudio, los costos de los servicios de salud están paralizando su capacidad para ofrecer y sostener el seguro médico para sus trabajadores, limitando su competitividad y trasladando el costo a las familias. Un nuevo estudio del Urban Institute titulado "Health Reform: The Cost of Failure" ("reforma de salud: El costo del fracaso") muestra que, en los próximos diez años, el gasto de las pequeñas empresas en las primas aumentará a un ritmo esperado del 47%, a pesar de la precipitada caída en la cobertura, lo cual significa que las pequeñas empresas pagarán más para asegurar a menos trabajadores. Las familias soportarán una carga aún mayor. Para las familias que mantienen su seguro médico, el costo de las primas y los gastos pagados del bolsillo propio aumentará un 68% y representarán el 20% de sus ingresos. Y lo que es aún más desalentador: antes del 2019, la población sin seguro aumentará a 65.7 millones de personas o el 23.2% de la población. El costo es la principal causa del deterioro de la cobertura médica entre las pequeñas empresas. En los últimos dos años, más de la mitad de las pequeñas empresas informaron que cambiaron a planes con más costos para el bolsillo de los empleados. De 2000 a 2008, el porcentaje de pequeñas empresas que ofrecen cobertura cayó de un 68% a un 59% en las empresas con 3 a 199 trabajadores y de un 57% a un 45% en las empresas con 3 a 9 trabajadores. Los costos altos de los servicios de salud no sólo afectan negativamente a los empleados sino también a las mismas empresas. El cuarenta por ciento de las pequeñas empresas informaron que los costos de los servicios de salud están afectando otras áreas de sus negocios, como una mayor rotación de personal. Ésta es una razón por la cual el presidente y yo creemos que la reforma de salud no puede esperar. La reforma es necesaria para reducir el crecimiento a largo plazo de los costos de servicios de salud para las pequeñas empresas. Asegurarles a los estadounidenses una asistencia médica de calidad a precio asequible mejorará la salud y la productividad de los trabajadores: un beneficio mutuo. Además, casi la mitad de los propietarios de pequeñas empresas coinciden con que la reforma es necesaria y que es momento de actuar. Para leer más sobre las preocupaciones y las prioridades de las pequeñas empresas, vea Ayudemos a lograr lo esencial, la hoja de datos de los servicios de salud, y lea un artículo reciente del Wall Street Journal sobre las pequeñas empresas. Para unirse a este esfuerzo, inscríbase. Atentamente. Secretaria Kathleen Sebelius Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. |