Introducción
Los cada vez más elevados costos de asistencia médica dejan a un número creciente de estadounidenses sin cobertura de seguro o con menos cobertura apropiada que la que necesitan y se merecen, especialmente los 24 millones de estadounidenses que padecen diabetes.1 Los resultados de una encuesta reciente revelan que 72 millones, o el 41 por ciento, de los adultos que no son ancianos acumularon deudas por servicios médicos o tuvieron dificultad para pagar las facturas médicas durante el último año; el 61 por ciento tenía cobertura de seguro.2 Cualquier evento médico, como el diagnóstico de la diabetes, puede colocar a una persona ante el riesgo de tener que afrontar costos financieros devastadores, incluso si tiene un seguro médico.
La prevalencia de la diabetes se ha más que duplicado durante dos décadas de 1986 a 2006,3 convirtiendo a la diabetes en la quinta enfermedad más mortal en el país.4 Y se espera que dicha prevalencia continúe creciendo durante los próximos años a medida que aumentan los factores de riesgo tales como la obesidad, el colesterol alto y la hipertensión.
Las familias que tienen algún miembro con diabetes llevan no sólo la carga emocional que implica cuidar a un ser querido enfermo, sino también la carga económica de los costos para tratamientos, que son cada vez más altos. La diabetes costó a los Estados Unidos $174 mil millones en 2007, un aumento de $8 mil millones por año en los últimos 5 años. El costo total es una combinación de $116 mil millones por costos directos de tratamiento y $58.3 mil millones por costos indirectos por pérdida de productividad.5
Los estadounidenses que han sido diagnosticados con diabetes, ya sea que cuenten con cobertura de seguro o no, enfrentan importantes, y a veces devastadores, obstáculos para recibir tratamiento oportuno y asequible en nuestro sistema de atención médica. La reforma del seguro médico busca eliminar estos obstáculos a fin de asegurar que las personas con diabetes, junto con el resto de los estadounidenses, reciban la atención médica asequible y de calidad que se merecen.