Cuidados de salud y la economía rural
Los altos índices de pobreza y pérdida de empleo debido a la recesión económica actual reflejan los desafíos de acceder a los servicios de salud y los costos cada vez más altos de la misma en las áreas rurales.
Los índices de pobreza son mayores, con un 15% de personas que viven por debajo de la línea de la pobreza en las áreas rurales, en comparación con un 12% de personas en las áreas urbanas.1
La economía rural está dominada por las pequeñas empresas, que siguen luchando mientras que el costo de los servicios de salud continúa disparándose.2
En medio de la recesión actual, la economía rural está perdiendo empleos a una mayor velocidad que en el resto del país, y la pérdida de empleos puede llevar a la pérdida de cobertura médica. En particular, las comunidades rurales que dependen de las fábricas han perdido casi el 5% de sus empleos desde que comenzó la recesión; y estos son los empleos que ofrecen algunos de los mejores beneficios.3
Cobertura limitada y costos agobiantes
Muchos residentes de zonas rurales trabajan a medio tiempo, por temporada o de manera independiente, razón por la que es menos probable que cuenten con beneficios de asistencia médica privada y subsidiada por el empleador.
Una encuesta a operadores de granjas y ranchos realizada en varios estados mostró que, mientras el 90% de los granjeros tienen cobertura de seguro, un tercio la compra directamente a través de un agente de seguros (en comparación con el promedio nacional del 8%).4
Casi una de cada cinco personas que está sin cobertura de seguro (8.5 millones de personas) vive en áreas rurales. Este problema es peor para las poblaciones rurales minoritarias, los pobres en áreas rurales y los que no han completado la educación secundaria.5
Los residentes de zonas rurales gastan más de su bolsillo en asistencia médica que los residentes de la ciudad. De hecho, uno de cada cinco residentes de zonas rurales gasta más de $1,000 en efectivo en un año,6 y los residentes de zonas rurales pagan un promedio del 40% por los costos de cuidados de salud con dinero de su propio bolsillo, en comparación con el tercio que pagan los de la ciudad.7
Los costos altos de los servicios de salud golpean a los granjeros de manera particularmente dura. En una encuesta realizada en varios estados, uno de cada cinco granjeros asegurados tenía alguna deuda por servicios médicos,8 y en un estado, los granjeros que compraron un plan de salud individual gastaban un promedio de $2,117 más que sus colegas que podían comprarlo a través de un plan grupal.9
Como resultado, los adultos de zonas rurales tienen más probabilidades que los adultos de la ciudad de postergar la asistencia debido al costo (el 15% contra el 13%). Este problema se agrava entre las poblaciones rurales minoritarias, quienes tienen el doble de probabilidades de haber postergado la asistencia el año pasado en comparación con las poblaciones rurales de raza blanca.10
La necesidad de más proveedores de servicios médicos
Junto con una cobertura integral y asequible, el acceso a proveedores de buena calidad también es un componente clave para obtener cuidados de salud de calidad. Las áreas rurales continúan sufriendo la falta de diversidad de proveedores para asistir a las necesidades de cuidados de salud de las comunidades.
Había 55 médicos de asistencia primaria por cada 100,000 residentes en las áreas rurales en 2005, en comparación con los 72 por cada 100,000 en las áreas urbanas. Esta cantidad se reduce a 36 por cada 100,000 en áreas rurales pequeñas y aisladas.11
Había la mitad de especialistas en las áreas rurales respecto de las urbanas por cada 100,000 residentes, y un tercio de psiquiatras.12
Para las personas de todas las edades que visitaban a su proveedor de cuidados de salud habitual, el tiempo de viaje era más largo para los pacientes rurales que para los pacientes de zonas urbanas. Un catorce por ciento de los pacientes de zonas rurales viajaba más de 30 minutos, mientras que sólo el 10% de los pacientes urbanos viajaba el mismo tiempo.13
Se espera que el problema de la escasa cantidad de proveedores empeore si no se toma ninguna medida al respecto. Las áreas rurales tienen un porcentaje más alto de médicos generalistas cerca de jubilarse que las áreas urbanas, y la contratación y retención continúan siendo un problema.14
Deben resolverse las desigualdades en materia de salud
Una escasa red de proveedores, la falta de una cobertura médica adecuada y asequible, y la dificultad para acceder a una asistencia médica de calidad pueden empeorar la salud de las poblaciones rurales.
El porcentaje de pacientes con diabetes que recibieron los tres exámenes recomendados para esta enfermedad es menor para los pacientes de las áreas rurales que los de las áreas metropolitanas (el 32% contra el 42%). Quizás como resultado de ello, los índices de admisión de pacientes con diabetes descontrolada son mayores entre los residentes de las áreas rurales.15
Las mujeres de zonas rurales tienen menos probabilidades que las mujeres de zonas urbanas de seguir las recomendaciones respecto del mamograma (el 71% contra el 78%) y tienen también menos probabilidades de haberse sometido a una prueba de Papanicolau en los últimos tres años (el 86% contra el 91%).16
Los residentes de zonas rurales tienen más probabilidades de informar sobre su estado de salud de bueno a malo que los residentes de zonas urbanas,17 y tienen más probabilidades de haber sufrido una limitación en sus actividades debido a una condición crónica que los residentes de zonas urbanas.18
La obesidad es más común entre los residentes de zonas rurales (27%) que entre los residentes de zonas urbanas (24%), como así también la diabetes,19 las enfermedades cardíacas y la hipertensión.20
Una reforma integral del sistema de salud es necesaria para ofrecer una asistencia médica asequible y de calidad a estas poblaciones que tanto la necesitan.
Ver fuentes >