Índices más altos de enfermedad
Las minorías raciales y étnicas tienen altos índices de enfermedades debilitantes como la obesidad, cáncer, diabetes y SIDA. Una de las disparidades más sorprendentes se percibe en la comunidad afroamericana, donde el 48% de los adultos sufre una enfermedad crónica, en comparación con el 39% de la población general.2
Obesidad
La obesidad es debilitante y a menudo es un catalizador a una enfermedad crónica. Siete de cada 10 afroamericanos de entre 18 y 64 años de edad son obesos o tienen sobrepeso, además de que esta raza tiene un 15% más de posibilidades de sufrir de obesidad que la raza blanca. 3
Cáncer
Los afroamericanos tienen más posibilidades de desarrollar y morir de cáncer que cualquier otro grupo racial o étnico.4
Los hombres afroamericanos tienen un 50% más de posibilidades que la raza blanca de tener cáncer de próstata y tienen más posibilidades que cualquier otro grupo racial de padecer cáncer colorrectal.5 Las mujeres hispánicas6 y vietnamitas7 tienen índices desproporcionados de cáncer cervical, que contraen con el doble de frecuencia que las mujeres blancas.
Diabetes
El quince por ciento de los afroamericanos, el 14% de los hispanos y el 18% de los indígenas estadounidenses padecen la diabetes del adulto. Los indígenas estadounidenses sufren de diabetes a razón de más del doble del índice de la población blanca, la cual desarrolla la enfermedad a un índice de sólo el 8%.8
VIH/ SIDA
El VIH es prueba de la más extrema disparidad en cuanto a enfermedades crónicas. Los afroamericanos experimentan nuevas infecciones de VIH a un índice siete veces mayor que los blancos, y los hispanos experimentan nuevas infecciones de VIH a un índice dos veces y media mayor que los blancos.9
Acceso reducido a la asistencia
El acceso a la asistencia de calidad es esencial para la salud y el bienestar general, y el seguro médico juega un rol fundamental. En los Estados Unidos, las minoridades raciales y étnicas y las poblaciones de bajos ingresos experimentan serias disparidades en los índices de seguro y acceso a los servicios de salud.10
Seguro médico
Más de uno de cada tres hispanos e indígenas estadounidenses, y sólo menos de uno de cada cinco afroamericanos, no tienen cobertura de seguro. En comparación, sólo aproximadamente uno de cada ocho blancos no tiene seguro médico.11
Cuatro de cada 10 estadounidenses de bajos ingresos no tienen seguro médico, y la mitad de los casi 46 millones de personas sin cobertura de seguro en los Estados Unidos son pobres. Alrededor de un tercio de las personas sin cobertura de seguro tienen una enfermedad crónica, y tienen seis veces menos posibilidades de recibir asistencia por un problema de salud que los que sí tienen cobertura.12 Por el contrario, el 94% de los estadounidenses de ingresos más elevados tiene seguro médico.13
Falta de un proveedor de servicios de salud primaria y una fuente habitual de asistencia
Un proveedor de asistencia primaria y un establecimiento donde una persona reciba asistencia de forma regular mejora considerablemente los resultados en materia de salud. Sin embargo, los hispanos tienen sólo la mitad de posibilidades de tener una fuente habitual de asistencia médica en comparación con los blancos. Además, la mitad de los hispanos y más de un cuarto de los afroamericanos no tienen un médico regular, en comparación con sólo una quinta parte de los blancos.14
Los estadounidenses de bajos ingresos tienen tres veces menos posibilidades de tener una fuente habitual de asistencia en comparación con aquellos de ingresos más elevados, y casi la mitad de los hispanos de bajos ingresos no tienen una fuente habitual de asistencia.15
Comunicación con un proveedor de servicios de salud
La mala comunicación con los proveedores de servicios médicos trae como consecuencia una gran cantidad de problemas, incluyendo menos acceso a la asistencia preventiva y tasas más elevadas de hospitalización recurrente. Los asiáticos americanos, los afroamericanos y los hispanos afirmaron tener mala comunicación con su médico con más frecuencia que los blancos. Para los asiáticos americanos, la brecha ha aumentado con el tiempo.
Falta de asistencia de rutina y prevención
Las disparidades en la salud se perciben también en las diferencias en cuanto a asistencia de rutina y prevención entre los grupos demográficos.
Asistencia de rutina
Las personas que no tienen acceso a una fuente habitual de cuidados de salud primarios y preventivos tienen más posibilidades de terminar en un departamento de emergencias o en el hospital. De hecho, los afroamericanos utilizan el departamento de emergencias a razón de dos veces más que los blancos.16
Adultos y niños de bajos ingresos luchan por obtener asistencia de rutina, aunque necesaria, que sirve para prevenir la incidencia de problemas de salud más graves. El veinte por ciento de los jóvenes hispanos de bajos ingresos han pasado un año sin visitar al médico, un índice tres veces mayor que el de los blancos de ingresos más elevados.17
Prevención
La asistencia preventiva es primordial para detener las causas fundamentales de las enfermedades, así como también para detectar las enfermedades en sus etapas tempranas, cuando el tratamiento es más efectivo.
Obesidad
Los hispanos recibieron un tercio menos de asesoramiento sobre obesidad que lo recibido por los blancos: sólo un 44% de los hispanos recibió asesoramiento. 18
VIH/ SIDA
Un mantenimiento adecuado del VIH retrasa el progreso del virus al SIDA; altos índices de SIDA reflejan una falta de acceso a la asistencia necesaria para el VIH. A los afroamericanos se les diagnostica SIDA a un índice nueve veces mayor que a los blancos, y a los hispanos se les diagnostica la enfermedad a un índice tres veces mayor que a los blancos.19
Cáncer
Sólo el 37% de los hispanos y el 49% de los afroamericanos recibieron un examen médico de cáncer colorrectal en 2007, comparado con el 57% de los blancos.20 Esto contribuyó al diagnóstico de cáncer colorrectal para los afroamericanos en etapas más avanzadas, con un índice de mortalidad más elevado que para cualquier otra raza.21
La prueba de Papanicolau es un estudio común que permite la detección temprana y el tratamiento del cáncer cervical. Las mujeres vietnamitas tienen la mitad de posibilidades de haberse realizado una prueba de Papanicolau en los últimos tres años, en comparación con las blancas. A su vez, registran el índice más alto de cáncer cervical, el doble que las mujeres blancas, y tienen el doble de posibilidades de morir a causa de cáncer cervical una vez que se desarrolla.22
La mamografía es un examen médico sencillo, fundamental para la detección temprana del cáncer de mama, pero las mujeres de bajos ingresos tienen un 26% menos de posibilidades que las mujeres de ingresos más elevados de recibir un mamograma.23 Además, a pesar de que las mujeres afroamericanas sufren de cáncer de mama en menor medida que las blancas, mueren más a menudo a causa de esta enfermedad.24
Diabetes
La diabetes requiere un control constante para evitar el avance de la enfermedad; un adecuado control y prevención incluyen pruebas de hemoglobina, exámenes de ojos y pies, vacunas contra la influenza y control de lípidos. Menos de un tercio de las personas que viven dentro del 200% de la línea de pobreza adoptan estas medidas preventivas, mientras que más de la mitad de las personas de ingresos elevados reciben asistencia adecuada.25
Cuando la diabetes no se controla adecuadamente, los pacientes pueden sufrir de enfermedades renales y amputaciones de pies como últimas consecuencias, afecciones que son mucho más comunes entre hispanos y afroamericanos, respectivamente.26
Necesidad de una reforma
Las disparidades en asistencia médica destacadas en este informe manifiestan la necesidad de una reforma. Una reforma significativa debe invertir en prevención y bienestar, y garantizar que todos los estadounidenses tengan acceso a una asistencia asequible y de alta calidad. Ya no podemos seguir tolerando disparidades en la salud.
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