Gastos de bolsillo: los estadounidenses cargan con los costos del aumento de la asistencia médica
Introducción
Cada año, los estadounidenses pagan más por asistencia médica pero reciben menos cobertura y menos servicios en relación con las primas que pagan. Las primas del seguro médico se han casi duplicado desde 2000, un índice tres veces mayor que los salarios,1 aunque las primas en aumento son sólo una de las maneras en que las familias cargan con la responsabilidad de pagar los costos del aumento de la asistencia médica.
Con el transcurso de los años, las familias enfrentan deducibles, copagos y otros gastos de bolsillo en aumento, que los obliga a tomar decisiones difíciles para poder llegar a fin de mes. De hecho, una encuesta reciente indicó que 72 millones, o sea el 41 por ciento de los adultos que no son ancianos acumularon deudas por servicios médicos o tuvieron dificultad en pagar las facturas médicas durante el último año. El 61 por ciento de aquellos que tuvieron dificultades contaban con seguro médico.2
Mientras que el aumento de los gastos de bolsillo afecta a todos los estadounidenses, para algunas familias e individuos, los desorbitantes gastos de bolsillo generan cargas financieras agobiantes, deudas precipitadas por servicios médicos o el intento de eludir los servicios de cuidados de salud necesarios. La ley de reforma del seguro médico tiene como objetivo proteger a estos estadounidenses, limitando la cantidad de dinero que las personas con seguro tienen que pagar de sus propios bolsillos por los servicios de asistencia médica.
Los altos gastos de bolsillo afectan a millones de familias estadounidenses.
Casi 3 millones de individuos no ancianos o familias de todo el país padecen desorbitantes gastos de asistencia médica de bolsillo - costos que superan el límite máximo permitido en la actual ley del gobierno, la Ley de las Elecciones Asequibles de Estados Unidos de 2009 (se incluyeron límites similares en la legislación, según el Comité sobre Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado). Estos hogares con costos altos pagan en promedio un 18 por ciento de los ingresos de la familia en gastos de cuidados de salud (sin incluir las primas), en comparación con un promedio del 1 por ciento del resto de los hogares del país con costos más bajos.3
La cobertura inadecuada influye enormemente en el aumento de los gastos de bolsillo.
Los hogares con más gastos cargan solos con casi la mitad de sus gastos totales en asistencia médica (43 por ciento), mientras que otros hogares cargan con sólo el 17 por ciento. Parte de esta cobertura inadecuada se debe a un aumento considerable del índice de personas sin cobertura de seguro entre los hogares con mayores gastos - aunque el 70 por ciento de los individuos de estos hogares cuentan de alguna manera con cobertura privada.4 Esto quiere decir que la cobertura inadecuada, incluso para aquellos sin seguro - en la forma de deducibles altos, copagos altos y restricciones de beneficios - juega un rol fundamental en la imposibilidad de estas familias de pagar por servicios de asistencia médica. Y, de hecho, los individuos con mayores gastos tienen el doble de probabilidad que los individuos con menores gastos de comprar su seguro médico directamente de su compañía de seguro, en vez de obtener su cobertura a través de su empleador.5
Los gastos de bolsillo altos suponen una gran carga financiera en todas las categorías de ingreso.
Los hogares de mayores gastos se dividen de manera equitativa y justa en sectores de acuerdo al ingreso. Sin embargo, mientras que los gastos de bolsillo altos pueden generar una carga financiera considerable en cualquier familia, los gastos altos tienen un efecto particularmente devastador en los hogares de ingreso medio y bajo. Estos costos representan en promedio un 60 del ingreso de los hogares de ingreso bajo y 21 por ciento del ingreso de los hogares de ingreso medio, sin incluir los costos de las primas.6 Los hogares de ingresos bajos y medios tienen, por lo tanto, mayor probabilidad de verse obligados a tomar decisiones difíciles para poder llegar a fin de mes, como evitar utilizar servicios de asistencia médica necesarios o declararse en bancarrota.
Las mujeres y los ancianos tienen mayor probabilidad de tener que pagar gastos de bolsillo altos.
Los individuos con mayores gastos son, en promedio, 8 años mayores que aquellos con menores gastos. Además, las mujeres representan el 55 por ciento de los individuos con mayores gastos, en comparación con el 50 por ciento de aquellas familias sin gastos de bolsillo altos.7
Los individuos con condiciones crónicas tienen mayores probabilidades de tener que pagar gastos de bolsillo altos.
Las condiciones crónicas requieren asistencia médica más cara y con mayor frecuencia, la cual puede a veces no estar incluida dentro de la cobertura de seguros si la condición se determina como preexistente. De hecho, el 71 por ciento de los individuos con gastos más altos tenían una o más condiciones crónicas, en comparación con el 44 por ciento de los individuos con gastos más bajos. Y el 33 por ciento de los individuos con gastos más altos padecen tres o más condiciones crónicas, en comparación con el 10 por ciento de los individuos con gastos más bajos. Las personas con gastos más altos tienen tres veces más probabilidades de contraer cáncer, diabetes o enfermedades cardíacas y dos veces más probabilidades de sufrir de hipertensión que las personas con gastos más bajos.8
Conclusión
Las familias e individuos que experimentan los niveles más altos de gastos de bolsillo tienden a ser mujeres y ancianos. Y la probabilidad de sufrir de enfermedades comunes, como diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer, es considerablemente mayor. Las familias de clase media con gastos de bolsillo más altos gastan en la actualidad un 21 por ciento de sus ingresos en servicios de asistencia médica, sin incluir las primas. La carga que los hogares con gastos más altos deben llevar revela las fallas de nuestro sistema de salud que deben tratarse para brindar estabilidad y seguridad a todos los estadounidenses.
Con la reforma del seguro médico, los gastos de bolsillo que las familias deberán pagar será regulado por limitaciones de los gastos de bolsillo anuales. Además, las familias ya no tendrán que enfrentar límites anuales o de viáticos a sus beneficios, ni les será denegada o atenuada su cobertura en base a antecedentes médicos.
La reforma del seguro médico garantizará que la cobertura médica sea significativa y que todos los estadounidenses puedan recibir la asistencia necesaria sin sentirse amenazados por inminentes deudas por servicios médicos.
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