Seguro en riesgo: Empleados de pequeñas empresas corren el riesgo de perder la cobertura
Disminución de la cobertura subsidiada por el empleador
En todo el país, las pequeñas empresas estadounidenses luchan mientras los costos de servicios de salud se siguen disparando. Las primas del seguro médico provisto por el empleador han aumentado más del doble desde 2000, un nivel tres veces más rápido que el aumento de los salarios.1 Si las tendencias se mantienen, los costos de servicios de salud para las grandes firmas se incrementarán en un 166% para el 2019, lo que representa una carga de gastos de $28,530 por empleado.2 Y para el 2025, uno de cada cuatro dólares de la economía de nuestro país será destinado a los cuidados de salud.3 ; dinero que podría haber sido invertido en las empresas de nuestro país. Un aumento de los costos de servicios de salud disminuye el salario de los empleados y hace difícil las contrataciones y el crecimiento del negocio.
Como consecuencia de los elevados costos de servicios de salud, el porcentaje de firmas que brindan cobertura de seguros de salud ha disminuido. Entre 2000 y 2009, el porcentaje de empresas que ofrecen cobertura bajó de 69 a 60.4 Gran parte de esa caída ocurrió solamente el año pasado, de un 63 a un 60 por ciento.5 Las pequeñas empresas, en particular, confrontan el sistema de asistencia médica actual.6 En el caso de las empresas con menos de 10 trabajadores, el deterioro en lo que respecta a la cobertura es dramático; del 57 por ciento de empresas que ofrecían cobertura en 2000 se llegó a un 46 por ciento en 2009.7
Una de las razones principales de este descenso vertiginoso entre las pequeñas empresas es la carga financiera relativamente más alta que ellas enfrentan en el mercado de asistencia médica. En una encuesta nacional, cerca de tres cuartos de las pequeñas empresas que no ofrecían beneficios citaron las altas primas como motivo.8 Como promedio, las pequeñas empresas pagan hasta 18 por ciento más que las grandes empresas por las mismas pólizas de seguro médico.9 Esto se debe, en parte, a los altos honorarios de los agentes de seguros (los cuales pueden representar hasta el 10 por ciento de las primas),10 y a los costos administrativos de los planes de salud que son de tres a cuatro veces mayores que aquellos de los grandes mercado de grupo.11
La falta de cobertura médica
El deterioro de las coberturas subsidiadas por el empleador se traduce en falta de cobertura para millones de trabajadores estadounidenses y sus familias, en especial para aquellos que trabajan en pequeñas empresas. Cerca de un cuarto de las personas sin cobertura de seguro, 11 millones de personas, son empleados de empresas que tienen menos de 25 trabajadores, a pesar de que ellos sólo representan un décimo de la población no anciana.12 Los trabajadores que no reciben cobertura de sus empleadores tienen pocas posibilidades de obtenerla a través del mercado individual o de otra fuente. La mitad de los trabajadores de las pequeñas empresas que no ofrecen beneficios de salud no tienen cobertura de seguro, y aproximadamente un tercio de esos trabajadores de compañías con menos de 50 empleados obtiene su seguro a través del cónyuge.13
Las consecuencias desde el punto de vista financiero y de la salud asociadas a la falta de cobertura de seguro pueden ser devastadoras. Las personas sin cobertura de seguro tienen menos probabilidades de recibir atención preventiva, más probabilidades de ser hospitalizados por afecciones que se podrían haber prevenido, y más probabilidades de morir en el hospital que las personas aseguradas.14 Los niños sin seguro tienen menos acceso a las consultas regulares, inmunizaciones, servicios odontológicos básicos, y medicamentos recetados.15 Y las familias sin cobertura de seguro deben enfrentar cargas financieras mayores en su lucha por satisfacer sus necesidades básicas y pagar sus facturas médicas, problemas que rápidamente generan una deuda médica.16
Inestabilidad en el mercado de los seguros y brechas en la cobertura
Millones de estadounidenses se quedan sin seguro médico cada año, un problema que afecta a todos, incluso a las familias trabajadoras. De hecho, el 32 por ciento de los adultos en edad de trabajar y sus familias tuvieron una brecha en la cobertura de seguro médico durante al menos un mes en 2006 y 2007.17
Incluso entre aquellas personas aseguradas, la continuidad de la cobertura está lejos de estar garantizada. Entre las personas con cobertura subsidiada por el empleador en enero de 2006, una de cada seis personas perdió su cobertura para el 2008.18
Si bien el riesgo de perder la cobertura es un hecho real para todos los estadounidenses - independientemente de la edad, estado de salud, género, estatus laboral o sus ingresos - los trabajadores de las pequeñas empresas y sus familias, en especial, están en una situación de riesgo por los motivos analizados anteriormente. Los empleados de pequeñas empresas tienen un 50 por ciento más de posibilidades de perder su cobertura que un trabajador de una gran empresa.19
El problema es aún más notable en los adultos jóvenes, quienes tienen más probabilidad de trabajar para empresas pequeñas que los adultos mayores.20 Uno de cada cuatro adultos jóvenes con seguro subsidiado por el empleador a través de una pequeña empresa con menos de 50 empleados perdió su cobertura en un período de dos años.21
Falta de alternativas asequibles
La pérdida de cobertura del seguro subsidiado por el empleador no sería tan perjudicial para las familias estadounidenses si existieran opciones asequibles y de calidad fuera del mercado del empleador. Lamentablemente, la cobertura fuera del mercado subsidiado por el empleador no es asequible y no ofrece la cobertura apropiada para la mayoría de los estadounidenses. Un reciente estudio reveló que casi el 75 por ciento de las personas que buscaron cobertura en el mercado individual nunca adquirió un plan, y un 61 por ciento de quienes no compraron el seguro citó como razón principal el alto costo de las primas.22 Y los planes de salud en el mercado individual excluyen con frecuencia servicios básicos como la asistencia por maternidad.
También es posible que las personas que solicitan cobertura en el mercado individual sean discriminadas. En 33 estados, se permite a las compañías de seguros, sin restricción de ningún tipo, cobrar primas más elevadas según la edad, el sexo y el estado de salud, y en 45 estados, las compañías de seguro pueden discriminar a la gente en base a sus condiciones preexistentes cuando tratan de comprar un seguro médico en el mercado de seguro individual.23 los aseguradores pueden negarles cobertura, cobrarles primas más altas y/o rehusarse a cubrir una afección médica en particular.
Quizás como resultado de ello, de aquellos estadounidenses que perdieron el seguro subsidiado por el empleador a través de un pequeño negocio en 2006 y 2007, el 80 se quedó sin cobertura de seguro durante al menos un mes.24
Cómo la reforma del seguro médico ayudará a estabilizar la cobertura de seguro médico para los estadounidenses que trabajan en pequeñas empresas
Fortalecer el seguro subsidiado por el empleador.
Con el objetivo de detener la disminución de la cobertura subsidiada por el empleador entre las pequeñas empresas y proteger a los empleados para que no pierdan su cobertura, se deben controlar las primas de asistencia médica. Las primas son altas, en parte, debido al "impuesto oculto al seguro" de más de $1,000 agregado a cada póliza familiar que cubre el costo de la asistencia para aquellos sin seguro. La reforma del seguro médico abordará esta carga expandiendo la cobertura de asistencia médica a todos los estadounidenses, permitiendo una atención más eficiente, racionalizada y menos costosa.
La reforma del seguro médico también les proporcionará a las pequeñas empresas créditos tributarios para ayudarlas así a brindar seguro médico a sus empleados. Esto hará que la asistencia médica sea más asequible para las pequeñas empresas y sus trabajadores, fortaleciendo y afianzando la cobertura subsidiada por el empleador para los años venideros.
Lograr que la asistencia médica sea portátil, asequible y accesible.
Las medidas de protección para consumidores en la reforma del seguro médico garantizarán que las familias tengan opciones de un seguro de calidad y asequible en caso de que un miembro de la familia pierda su empleo, cambie de empleo, se jubile, se mude o enferme. Las familias ya no tendrán que tomar decisiones personales, como jubilarse, trabajar menos horas o cambiar de empleo, en base a la falta de cobertura asequible y significativa fuera de su actual plan subsidiado por el empleador.
La reforma del seguro médico creará un intercambio del seguro médico para que los estadounidenses que no tienen acceso a un seguro asequible en el trabajo puedan comparar precios y planes de salud y decidir cuál opción con servicios de calidad y precios asequibles es la ideal para ellos. El intercambio también reducirá significativamente los costos administrativos para las pequeñas empresas, lo que les permitirá comparar los precios, beneficios y el rendimiento de los planes de salud de manera fácil y sencilla.
La reforma del seguro médico evitará que cualquier aseguradora niegue una cobertura en base a una afección subyacente, y les prohibirá a las compañías de seguros cobrar más si una persona está enferma, es mayor o es mujer.
Para los millones de adultos jóvenes que trabajan en pequeñas empresas, la reforma del seguro médico les permitirá permanecer bajo la cobertura del seguro subsidiado por el empleador de sus padres hasta la edad de 26 años, ofreciendo así una opción fundamental de cobertura.
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