Una historia de éxito en la asistencia médica estadounidense
La prevención y la asistencia médica pública en los Estados Unidos
Invertir en y mejorar el cuidado de salud preventivo es una parte integral de la reforma de salud. El cuidado de salud preventiva mejora la salud general de todos los estadounidenses y ayuda a disminuir los costos evitables.
Estados Unidos gasta más de $2 billones en asistencia médica por año, más por paciente que en cualquier otro sistema de salud en el mundo.1,2 Los niveles epidémicos y de desarrollo de enfermedades y afecciones en gran medida evitables contribuyen considerablemente a estos altos costos. De hecho, un estudio estima que casi el 80 por ciento de todos los gastos de salud en los Estados Unidos se puede atribuir a las enfermedades crónicas, de lo cual la mayor parte es evitable.3
Las enfermedades cardíacas y los derrames cerebrales, por ejemplo, son la primera y tercera causas más importantes de muerte, tanto para hombres como para mujeres, en los Estados Unidos y representan más de un tercio de todas las muertes de los estadounidenses.4 En 2008, el costo total de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales para los Estados Unidos fue estimado en más de $448 mil millones.5
Las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir antes de que progresen, mediante exámenes médicos e intervenciones en busca de factores de riesgo tales como la obesidad, la hipertensión, el alto nivel de colesterol en la sangre, la diabetes y el consumo de tabaco; sin embargo, uno de cada cuatro adultos no recibe el examen de colesterol que necesita, y en2005, sólo el 67 por ciento de los fumadores y el 60 por ciento de los individuos que sufrían obesidad fueron asesorados para abandonar o hacer ejercicio, respectivamente.6
La responsabilidad para la prevención de enfermedades es compartida: individuos y familias; sistemas escolares; empleadores; el personal médico y de la salud pública; y el Gobierno Federal, estatal y local; a todos nos interesa. Los esfuerzos comunitarios para la prevención, que reúnen a todas estas partes interesadas para provocar un impacto positivo en la salud y el bienestar de nuestras poblaciones, proporcionan un modelo para programas integrales que reduzcan las enfermedades evitables y disminuyan los costos.
Una historia de éxito sobre prevención comunitaria
El programa WISEWOMAN en Nebraska es un ejemplo de cómo los exámenes médicos basados en la comunidad y las intervenciones de los estilos de vida saludables pueden mejorar considerablemente la salud de los estadounidenses.7
Muchas mujeres con bajos ingresos, particularmente aquellas sin seguro, no pueden pagar exámenes médicos de prevención en busca de factores de riesgo y, como resultado de esto, tienen mayores índices de enfermedades cardiovasculares.8
El programa WISEWOMAN de Nebraska es una intervención comunitaria financiada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades que tiene como fin prevenir las enfermedades cardíacas o los derrames cerebrales mediante exámenes médicos de factores de riesgo, asesoramiento para llevar un estilo de vida saludable e intervenciones del comportamiento para mujeres con bajos ingresos con seguro insuficiente o sin cobertura de seguro. Este programa comenzó en 2000 como uno de los ahora 21 programas WISEWOMAN de todo el país, y trabaja en conjunto con proveedores de servicios médicos de todo el estado para proporcionar a aquellas mujeres con bajos ingresos, con cobertura insuficiente o sin cobertura de seguro, el conocimiento y las habilidades para cambiar su comportamiento a fin de ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares y otras condiciones crónicas.
El programa ofrece controles de factores de riesgo a mujeres con bajos ingresos en clínicas de Nebraska. Aquellas mujeres cuyos resultados de las pruebas indican un elevado riesgo de enfermedades cardiovasculares y derrames cerebrales son derivadas a proveedores locales de servicios médicos. Además de ser derivadas, una red de intervenciones de estilos de vida regionales brinda cuatro meses de asesoramiento personalizado y herramientas para la reducción de factores a estas mujeres en base a sus riesgos de salud identificados. Los intervencionistas también brindan apoyo a aquellas mujeres que intentan aumentar su actividad física, mantener una dieta saludable o dejar de fumar.
Finalmente, a las mujeres con riesgo elevado también se les ofrece una opción entre participar en una clase comunitaria de cuatro semanas dictada por educadores de extensión universitaria de la Universidad de Nebraska, o bien materiales informativos independientes y personalizados diseñados para respaldar la reducción de factores de riesgo.
El programa WISEWOMAN en su totalidad ha reducido el riesgo de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y otras enfermedades crónicas en más de 84,000 mujeres.9 El programa WISEWOMAN de Nebraska ha examinado a más de 19,000 mujeres de escasos recursos desde que comenzó en 2000 y ha reducido considerablemente la incidencia de las enfermedades crónicas y la muerte.10 Ha habido una reducción del 5.4 por ciento en el riesgo de enfermedad cardíaca crónica estimado de 10 años y una reducción del 7.5 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiovascular estimado de 5 años. Las enfermedades por fumar también han disminuido un 7.1 por ciento desde el comienzo del programa.11
El programa WISEWOMAN de Nebraska es una historia de éxito, de responsabilidad y colaboración compartidas. La cooperación entre la comunidad y el sistema de asistencia médica une y fortalece dos piezas integrales de la asistencia clínica y preventiva. WISEWOMAN reconoce y promueve el valor de la prevención en mejorar las vidas saludables y en crear un sistema de asistencia médica sostenible.
Las lecciones aprendidas como consecuencia de este trabajo ofrecen muchas ideas y oportunidades para iniciativas futuras con el fin de mejorar la prevención y la salud pública en las comunidades de los Estados Unidos.
El futuro
Sobre el éxito del programa WISEWOMAN de Nebraska y otros programas comunitarios efectivos, el Presidente Obama y la secretaria Sebelius han hecho de las iniciativas para la prevención y salud pública una prioridad.
A través del Ley de Recuperación y Reinversión de los Estados Unidos (ARRA), el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. hará una inversión de $1 mil millones de dólares en prevención y bienestar que ayudará a reducir las enfermedades evitables en las comunidades de la nación.
La legislación para la reforma de salud busca elaborar sobre esta base y garantizar que todos los estadounidenses reciban la asistencia médica de calidad a precio asequible que necesitan y que tengan acceso a los servicios preventivos. Debemos promulgar la reforma de salud este año para mejorar las medidas de prevención y salud pública en los Estados Unidos. Debemos garantizar que las historias de éxito como la del programa WISEWOMAN de Nebraska sean más frecuentes en los estados y las comunidades de todo Estados Unidos.
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