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Adultos jóvenes Fuentes

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Los jóvenes estadounidenses y la reforma del seguro médico: cómo ofrecer a los jóvenes la seguridad y estabilidad que necesitan

Introducción

Los jóvenes estadounidenses son un grupo que padece las fallas de nuestro sistema de asistencia médica. La cobertura para niños, es decir la cobertura de los dependientes bajo el plan de salud del empleador de los padres, caduca cuando el adolescente cumple los diecinueve años. Debido a que los costos de servicios de salud aumentan considerablemente, encontrar una cobertura asequible resulta cada vez más difícil para los jóvenes adultos que recién se inician en la vida profesional y desean establecer su independencia económica. Y a medida que la cobertura subsidiada por el empleador se deteriora, los adultos jóvenes tienen más probabilidades de perder su cobertura. Este informe resalta las dificultades que los adultos jóvenes enfrentan en el sistema de asistencia médica actual y demuestra por qué es tan importante la reforma del seguro médico para ellos.

Una carencia generalizada de cobertura

Los adultos jóvenes, de entre 19 y 29 años, constituyen casi la tercera parte de la población sin seguro y están dentro del sector con el porcentaje más alto de personas sin seguro. El treinta por ciento de los jóvenes adultos no tiene seguro médico, comparado con el 17 por ciento de los adultos mayores (de entre 30 y 64 años).1 

Esta falta de cobertura existe a pesar de que muchos jóvenes tienen empleo. El veintiocho por ciento de los adultos jóvenes con empleo no tiene cobertura de seguro, mientras que sólo el 16 por ciento de los adultos mayores que tiene empleo está sin cobertura de seguro. Esto se debe, en parte, a que cerca de la mitad de los adultos jóvenes sólo trabajan medio tiempo y, quienes se encuentran en esta situación, tienen menos probabilidades de que se les ofrezca una cobertura.2 También se debe a que los adultos jóvenes tienen más probabilidades de trabajar en pequeñas empresas, las cuales tienen menos probabilidades de ofrecer cobertura. De hecho, para las empresas que emplean menos de 10 trabajadores, el deterioro en lo que respecta a la cobertura ha sido dramático: del 57 por ciento de empresas que ofrecían cobertura en 2000 se llegó a un 49 por ciento en 2008.3 Entre los adultos jóvenes que trabajan en pequeñas empresas con menos de 10 empleados, el porcentaje con falta de seguro alcanza el 50 por ciento.4

Los adultos jóvenes que trabajan en pequeñas empresas no sólo tienen pocas probabilidades de obtener seguro, sino que son más propensos a perder esa cobertura con el transcurso del tiempo. Esta inestabilidad en el mercado de los seguros se debe a que los adultos jóvenes cambian de empleo con más asiduidad y trabajan para empresas que discontinúan la cobertura. Entre los adultos jóvenes que trabajaban en empresas con menos de 50 empleados, y que tenían cobertura en el año 2006, uno de cada cuatro perdió dicha cobertura de seguro en los dos años subsiguientes, más del doble del porcentaje de adultos mayores.5 

Dentro del grupo de desempleados, los adultos jóvenes también tienen más probabilidad de no tener cobertura de seguro que los adultos mayores (36 por ciento comparado con el 23 por ciento).6 Esto ocurre, en parte, debido a que menos de la mitad de los adultos jóvenes contraen matrimonio,7 lo que dificulta la obtención de seguro a través del empleador del cónyuge. Y mientras algunos estados han aprobado leyes para expandir la cobertura de los dependientes a los adultos jóvenes, a menudo hay muchas restricciones, incluyendo el requisito de ser un estudiante de tiempo completo.8

Obstáculos financieros para obtener la cobertura

Además de la falta de cobertura confiable subsidiada por el empleador, los adultos jóvenes tienen más obstáculos financieros que los adultos mayores para obtener cobertura. Tienen más probabilidades de obtener bajos ingresos (38 por ciento comparado con el 25 por ciento),9 y la cobertura en el mercado de seguro individual es costosa, incluso para una persona relativamente sana.

El elevado costo de los seguros para las mujeres jóvenes

El precio es un obstáculo particularmente problemático para las mujeres jóvenes. En 33 estados, se permite a las compañías de seguros, sin restricción de ningún tipo, cobrar primas más elevadas según la edad, el sexo y el estado de salud. Durante sus años fértiles, a las mujeres más jóvenes se les cobran primas más altas que a los hombres. Manteniendo otros factores constantes, se le puede cobrar una prima una vez y media más alta a una mujer de 22 años que a un hombre de 22 años.10 Un aumento de prima de este tipo puede marcar la diferencia entre una cobertura asequible y una prohibitivamente costosa.

Acceso reducido a la asistencia

La carencia de cobertura en el sistema de seguro actual impide que muchos adultos jóvenes obtengan los cuidados de salud adecuada. Una encuesta reciente arrojó que dos tercios de los adultos jóvenes que tuvieron una brecha en la cobertura dijeron que por causa del costo se habían privado de la asistencia médica necesaria, incluyendo no retirar los medicamentos recetados, no ir al médico cuando estaban enfermos o no realizarse los exámenes o tratamiento recomendados.11 Dos tercios de los adultos jóvenes sin cobertura de seguro tampoco tienen una fuente habitual de asistencia, en comparación con el 17 por ciento de los adultos jóvenes que sí tienen seguro.12 

El mito de los "jóvenes invencibles"

 Si bien es común pensar que los adultos jóvenes son saludables y no necesitan atención, hay muchas afecciones médicas que pueden descuidarse si los mencionados jóvenes carecen de seguro. Uno de cada seis adultos jóvenes padece una enfermedad crónica común como hipertensión, asma o cáncer, una cuarta parte de los adultos jóvenes son obesos y una sexta parte acude a la sala de emergencia a causa de una lesión, la tasa más elevada de visitas a la sala de emergencias por motivos de lesiones entre cualquier grupo de edad.13 

Consecuencias financieras devastadoras

La carencia de cobertura adecuada también puede tener consecuencias devastadoras para quienes comienzan su período de independencia económica. En una encuesta reciente, más de un tercio de todos los adultos jóvenes (con o sin seguro médico) informó haber tenido problemas para pagar sus facturas médicas, incluyendo problemas para cancelarlas, haber sido contactados por agencias de cobranza o haber tenido que modificar de manera significativa sus hábitos de vida a fin de poder subsanar sus pagos. Uno de cada cuatro adultos jóvenes dijo tener deuda por servicios médicos.14 

Este problema es mucho peor para aquellos sin seguro. Casi la mitad de los adultos jóvenes sin cobertura de seguro (49 por ciento) dijo haber tenido problemas con sus facturas médicas y casi el 40 por ciento informó tener deudas por servicios médicos.15

Las ventajas de la reforma del seguro médico para los adultos jóvenes

La reforma del seguro médico cubrirá las falencias del sistema de seguro médico actual, el cual deja a muchos adultos jóvenes sin cobertura asequible y de alta calidad y les genera deudas por servicio médico.

Seguridad del seguro. Los adultos jóvenes se están iniciando en el campo laboral y en el área profesional y a menudo no tienen acceso a una cobertura confiable subsidiada por el empleador. La reforma del seguro médico permitirá que los adultos jóvenes estén cubiertos como dependientes por las pólizas de seguro médico de sus familiares hasta los 26 años. Pero para aquellos que no sigan como dependientes, la reforma permitirá crear un intercambio de seguros médicos que le ofrecerá una opción de planes a aquellos sin cobertura subsidiada por el empleador. De esta manera los adultos jóvenes podrán decidir la cobertura que desean tener. El intercambio garantizará a los adultos jóvenes el acceso permanente a cobertura de calidad y asequible, aunque cambien de empleo, se muden, tengan empleos de medio tiempo o temporales.

Asistencia preventiva para una mejor salud. La sencilla prevención mientras se es un adulto joven puede evitar que un problema de salud menor empeore. La reforma del seguro médico ofrece prevención gratuita a todas las personas sin seguro e invierte en la salud pública para crear un sistema que prevenga enfermedades en lugar de sólo tratarlas cuando ya es muy tarde y el costo es mayor. 

Fortalece la cobertura subsidiada por el empleador. Los adultos jóvenes tienen más probabilidad de trabajar para empresas pequeñas, para las cuales los costos de servicios de salud cada vez más altos han hecho que el seguro médico sea inasequible para ellas. La reforma del seguro médico proporcionará un crédito tributario a las empresas pequeñas a fin de proporcionar una ayuda para primas que permita a estas pequeñas empresas brindar la cobertura necesaria a sus empleados.

Ayuda con facturas médicas cuantiosas. En la actualidad, muchos adultos jóvenes están ingresando a la vida adulta agobiados por deudas médicas. La reforma del seguro médico ampliará las opciones de seguro para los adultos jóvenes y proveerá subsidios de calidad para garantizar que la cobertura sea asequible. También impondrá un límite a las sumas que las compañías de seguros pueden obligar a los adultos jóvenes a pagar en concepto de gastos de bolsillo, copagos y deducibles. Finalmente, la reforma requerirá revisiones de las tasas de primas, para garantizar que los jóvenes adultos no están sujetos a incrementos arbitrarios en sus primas y restringirá los excesivos gastos generales de los seguros, mediante la aplicación de estándares respecto a cuánto podrán destinar a costos administrativos las compañías de seguros.

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