Comentarios del fiscal general Eric H. Holder Jr. en la reunión cumbre sobre fraude a la atención médica
Buenos días. Me complace acompañar a la secretaria Sebelius en darles la bienvenida y les agradezco por su participación en el importante debate de hoy.
Permítanme también agradecer a los Institutos Nacionales de la Salud por ser los anfitriones. Resulta adecuado habernos reunido en los NIH, donde se llevan a cabo algunos de los pensamientos sobre asistencia médica más innovadores y cooperativos de la nación. Al dirigir nuestra atención al problema de fraude a la atención médica - uno de nuestros desafíos nacionales más urgentes, destructivos y generalizados - tenemos una oportunidad de mejorar el registro de logros que se ha establecido aquí.
Las reunión cumbre de hoy representa un paso crucial hacia adelante en el trabajo realizado por HEAT, nuestro equipo para la prevención del fraude en la atención médica y el cumplimiento de medidas. Al establecer este grupo operativo el pasado mayo, los Departamentos de Justicia y de Salud y Servicios Humanos estuvieron inspirados por una causa común - y por sentido común. Nos dimos cuenta de que tenemos un serio problema en nuestras manos y decidimos que era hora de intensificar nuestros esfuerzos. También reconocimos que la mejor manera de fortalecer nuestro trabajo individual es combinar las fuerzas y colaborar.
HEAT representa nuestro compromiso compartido de combatir el fraude a la atención médica y, específicamente, de proteger el dinero de los contribuyentes y nuestros programas Medicare y Medicaid. Pero es más que sólo una asociación entre nuestras agencias. Es una prueba del compromiso de esta Administración con la responsabilidad fiscal. Y durante los últimos ocho meses, se ha demostrado que - con comunicación más efectiva y con colaboración más eficiente - podemos realizar un progreso apreciable y significativo en la lucha contra el fraude a la atención médica.
Pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos ayuda de líderes estatales y locales y compromiso por parte de toda la comunidad de la industria de seguros y proveedora de asistencia médica. No cabe duda de que nuestra capacidad para proteger el dinero de los contribuyentes, para asegurar la viabilidad de nuestros programas de asistencia médica del gobierno y para fortalecer nuestro sistema de asistencia médica depende de nuestra habilidad para expandir el debate más allá del Gobierno Federal.
De eso se trata esta reunión cumbre. Su presencia hoy aquí es prueba de un compromiso compartido que tiene como finalidad identificar, sancionar y evitar el fraude a la atención médica. La secretaria Sebelius y yo estamos muy agradecidos por su ayuda en este esfuerzo conjunto. Y esperamos sus opiniones y recomendaciones para ayudar a guiar y mejorar el crítico trabajo de HEAT.
Hasta el momento, HEAT ha promovido nuevas oportunidades de colaboración. Ha mejorado nuestra capacidad de sacar a la luz los abusos y llevar a los criminales ante la justicia. Y ha permitido la recuperación de fondos robados y el regreso de millones de dólares al Tesoro de los EE.UU. Juntos, debemos continuar mejorando estos logros.
Como muchos de ustedes saben, el año pasado tuvimos niveles récord de logros en nuestra lucha contra el fraude a la atención médica. En 2009, el Departamento de Justicia tuvo una cantidad sin antecedentes de acusados por fraude a la atención médica., más de 800. También hubo más de 580 condenas. Y en cuanto a las acciones por delitos civiles, nuestras recuperaciones por fraude a la atención médica el año pasado, bajo la Ley de Reclamaciones Falsas, superaron la sensacional cifra de $2.2 mil millones de dólares .
Muchos de estos logros pueden atribuirse a nuestras Fuerzas de Lucha para Combatir el Fraude contra Medicare, que son el centro de la misión de cumplimiento de la ley llevada a cabo por HEAT. Estas fuerzas de lucha complementan las actividades de las Fiscalías Federales dirigidas a hacer cumplir las leyes en ciudades seleccionadas donde aberrantes e inexplicados índices de facturación indican que el fraude a la atención médica puede ser especialmente alto. Al fomentar un aumento en la cooperación y colaboración entre nuestras agencias, HEAT ha hecho posible que nuestras fuerzas de lucha actúen con mayor velocidad y eficiencia para erradicar a los criminales que pretenden operar como legítimos proveedores de servicios médicos.
Desde que el HEAT comenzó a funcionar, nuestras Fuerzas de Lucha para Combatir el Fraude contra Medicare se han consolidado. En los últimos seis meses, hemos presentado más de 60 casos. Hemos presentado acusaciones contra 200 personas y hemos obtenido más de 50 declaraciones de culpabilidad. Y hemos descubierto facturaciones fraudulentas por más de un cuarto de mil millones de dólares.
Estoy muy orgulloso por el fantástico trabajo llevado a cabo por nuestros fiscales, agentes, analistas e investigadores, y nuestros asociados en el HHS. Y estoy seguro de que vamos por buen camino. Igualmente, aún no podemos sentirnos satisfechos. Tampoco podemos volvernos autocomplacientes. Y no podemos ignorar el desafortunado hecho de que el fraude contra la asistencia médica sigue siendo un problema de gran importancia.
La amplitud del problema es realmente terrible. Un cálculo sugiere que se pierden más de $60 mil millones en gastos del cuidado de la salud pública y privada cada año por el fraude. Es una cantidad de dinero impresionante. Es la mitad de la economía entera de Kansas, el estado de la secretaria Sebelius. Equivale a una suma mayor que el patrimonio neto de las ocho fundaciones privadas más grandes de Estados Unidos. Y es 33 veces más que las ganancias de taquilla de Avatar, la película actual de mayores ingresos.
No importa si usted cuenta con cobertura de Medicare o Medicaid, o de alguna de las muchas compañías de seguro que son víctimas del fraude todos los años. Las pérdidas a esta escala nos afectan a todos. El fraude no es sólo una sangría de los programas de Medicare o Medicaid, también provoca el aumento de los precios que todos los estadounidenses deben pagar por la asistencia médica.
La enormidad del problema del fraude contra la asistencia médica es igualada sólo por la audacia de algunas de las maniobras de fraude a las que nos enfrentamos. Un ejemplo reciente: la semana pasada el Departamento de Justicia resolvió unas acusaciones de acuerdo con la Ley de Reclamaciones Falsas, contra una compañía de servicios odontológicos que operaba casi 70 clínicas en todo el país. Estos "Small Smiles Centers" ofrecían servicios a niños principalmente de áreas de bajos recursos. Pero, en vez de tratar a los niños, la compañía los explotaba para desviar millones de dólares de Medicaid. Muchos de estos centros realizaban procedimientos innecesarios y a menudo dolorosos en niños confiados e indefensos. En algunos casos, se les decía a los padres que había que extraer dientes sanos. Por haber priorizado el lucro por sobre la seguridad para el paciente, la compañía pagará una multa de $24 millones, más los intereses. Y continuamos investigando a los dentistas que participaron en esta maniobra.
En otro caso reciente, el Departamento de Justicia aseguró una sentencia acordada de $10 millones contra dos ex ejecutivos de un hospital en Los Ángeles quienes estafaron a nuestro sistema Medicare aprovechándose de personas sin hogar. Con coacción y sobornos, estos estafadores convertían a personas sin hogar en pacientes del hospital. Hasta que los atrapamos y encerramos, le cobraban a Medicare por tratamientos que estos pacientes no recibían, no solicitaban ni necesitaban.
Estos casos y muchas otras acciones del cumplimiento de la ley en lo civil y penal son la prueba de que nuestro trabajo en conjunto funciona. Estamos dando un golpe contra las maniobras fraudulentas en todo el país y, al hacerlo, damos un claro mensaje de que no toleraremos el fraude contra la asistencia médica.
Entonces, ¿qué hacemos de aquí en más?
Primero, debemos consolidar HEAT. Continuaremos combinando y apalancando los recursos y pericia de nuestras agencias, incluyendo el FBI y la Oficina del Inspector General del HHS, para prevenir y procesar casos de fraude. HEAT continuará trabajando estrechamente con las Oficinas de Fiscales Federales locales para ocuparse de casos tanto civiles como penales. Y para llevar a estos estafadores a la justicia, usaremos el poder de Internet y los medios de comunicación para informar al público y a la industria de los cuidados de salud sobre cómo prevenir futuras maniobras de fraude.
Segundo, continuaremos respaldando a nuestras Fuerzas de Lucha para Combatir el Fraude contra Medicare y trabajando para ampliar el alcance de estos equipos a áreas del país donde más se necesitan nuestros esfuerzos. Estos equipos han cambiado el panorama del cumplimiento de la ley. También han demostrado que, en el área del fraude a la atención médica, debemos continuar buscando ideas originales y estrategias investigativas y judiciales.
Tercero, continuaremos realizando las inversiones necesarias para cumplir con nuestras obligaciones y tareas. Me complace saber que el Congreso y el Gobierno han brindado un fuerte apoyo. En el año fiscal 2010, el presupuesto para combatir el fraude del gobierno aumentará de casi $200 millones a más de $300 millones. Esto puede parecer mucho dinero, y lo es. Pero les aseguro que es una inversión atinada y prudente. Por cada dólar que gastamos para combatir el fraude a la atención médica, podemos devolver cuatro dólares al Tesoro de los Estados Unidos y a los contribuyentes estadounidenses.
Cuarto, nuestras agencias continuarán trabajando con el Congreso para identificar y llevar a cabo las reformas legislativas y regulatorias necesarias para prevenir, detener y procesar casos de fraude a la atención médica. Estas reformas van desde eliminar barreras que impiden el intercambio de información a aumentar las sanciones y multas.
Finalmente, el Departamento continuará buscando la participación del sector privado en nuestros esfuerzos para combatir el fraude. Procuraremos el asesoramiento de representantes de la industria de seguros y la comunidad de proveedores de servicios de salud, muchos de los cuales se encuentran con nosotros hoy. Sabemos que la gran mayoría de las personas que trabajan en la industria de los cuidados de salud son personas honestas que quieren ayudar a los pacientes y respetar la ley. Pero también sabemos que unos pocos malechores han creado un problema que afecta a toda la industria. Todos ustedes cumplen un papel fundamental a la hora de ayudarnos a alentar el buen comportamiento, sacar a la luz casos de malgasto y abuso, y hacer responsables a los delincuentes.
Mientras el fraude a la atención médica siga siendo lucrativo y estos delitos sigan sin ser castigados, nuestro sistema de salud continuará siendo asediado. Estos delitos nos perjudican a todos, agencias y programas gubernamentales, industrias e individuos. Pero, mediante HEAT y con nuestro apoyo, nos estamos defendiendo. Su ayuda es bienvenida y necesaria en esta empresa conjunta.
Su presencia aquí hoy me da una gran esperanza sobre nuestras perspectivas de progreso. Me siento muy optimista en cuanto a lo que podemos lograr juntos y espero con ansias la oportunidad de trabajar junto a todos ustedes.
Gracias.



